IES Castillo de Fatetar
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AL-ANDALUS EL CALIFATO ABASÍ

Jueves, 03 Noviembre 2011

El primitivo templo de Abderraman I (785) estaba formado por once naves longitudinales en dirección norte-sur. En esta parte llama la atención la reutilización de fustes y capiteles de origen romano o visigodo situados a distintas alturas debido a la fijación de la línea constructiva sobre el techado en vez de sobre el terreno. Un hecho particular de esta primera mezquita y de las posteriores ampliaciones es su orientación sur, al igual que la mezquita de Damasco.

 

 

Esta circunstancia puede explicarse de diversas formas, si bien parece probable que fuesen los terrenos arenosos del Guadalquivir los que imposibilitasen la orientación ortodoxa hacia la Meca. En el interior el nicho de las oraciones se convierte en punto focal.

Elemento novedoso es el uso de los arcos de herradura procedente del arte visigodo y que el Islam lo adoptará como propio y símbolo de su arquitectura. Las arcadas que dividen las naves son dobles en altura. La inferior, un arco de herradura, y la superior de medio punto. La alternancia de piedra y ladrillo confiere a la Mezquita una singular bicromía que sentará base para construcciones posteriores. Esta doble arquería proporciona una mayor elevación de la cubierta y una mejor iluminación de los interiores. El origen de este singular modelo constructivo a doble altura parece ser el acueducto romano de Los Milagros (Mérida).

A Abderraman I le sucede su hijo Hixem I, encargado de levantar el primer alminar de la Mezquita, de planta cuadrangular. El propio Hixem fue también el encargado de construir las galerías del patio para la oración de las mujeres y la primera pila de abluciones. Así quedaba configurada la primera y principal Mezquita de la ciudad. En tiempos venideros, con motivo del incremento de los fieles o debido a los deseos de monumentalidad de los gobernantes, la Mezquita vivirá numerosas ampliaciones

Abderraman II (822) amplió la sala de oración en ocho tramos hacia el sur, con una clara influencia abbasí en la decoración, fruto de los contactos políticos con el califato oriental y de la llegada de personajes de Oriente a la Península. Mohamed I da forma definitiva a la Puerta de San Esteban, de la que se desconoce su verdadero origen, si bien parece clara su posición estética entre el arte visigodo y el califal cordobés. Al anterior emir le sucede Al-Mundir y Abd-Allah. El primero levanta la sala del tesoro, de la que no se conoce el emplazamiento definitivo. El segundo construirá un pasadizo secreto o sabat que uniría el Alcázar califal con el mihrab.

En el año 929, Abderraman III se proclama califa, pasando a ser Córdoba la capital del mayor y más influyente reino islámico de occidente. La única intervención de la Alhama fue un nuevo alminar y la ampliación del patio. El alminar se convierte en el primero de occidente. Así mismo Abderraman se ve obligado a reforzar los arcos que comunican el oratorio cubierto con el patio de las abluciones, deformado por los empujes de las naves. En la puerta principal de entrada al templo desde el patio coloca un gran arco de herradura sobre el preexistente y construye una bóveda de cañón entre ambos. En el mismo siglo, siendo califa Alhaken II, se fomentó considerablemente la cultura y el conjunto de las artes estéticas y literarias. Así mismo durante ese periodo se incrementaron los contactos políticos y culturales con la gran capital oriental de Bizancio.

Alhakem II añade doce tramos más, aproximándose aún más hacia el curso del Guadalquivir, alcanzando la definitiva profundidad de hoy día. Todos los materiales que se utilizaron son ex profeso para la obra. Se alternan fustes de mármol rosado y azules y se realizan capiteles denominados de pencas, resultando ser una esquematización de los órdenes clásicos. En la qibla o muro final de la construcción, se encuentra el mihrab o nicho al que se dirigen las oraciones. Dicho muro, debido a las presiones soportadas, se construyó de forma doble, lo que aseguraba la solidez de la construcción. Justo en dicho muro, cómo área principal del conjunto monumental, se encuentra la maqsura, o espacio frente al mihrab. En él, debido a la falta de luminosidad, se colocan una serie de bóvedas que, gracias a unos lucernarios, permiten la iluminación del sector más sobresaliente del lugar.

Estas bóvedas están formadas por gruesos y grandes nervios dejando un espacio abierto entre ellos. Esta solución constructiva será muy utilizada posteriormente por el arte mudéjar, denominándose bóveda de nervios califal. La maqsura está decorada con zócalos labrados en mármol ornamentados con motivos de origen sirio y con mosaicos de teselas vítreas, dotando a este espacio de un especial colorido similar a las construcciones bizantinas. El interior del mihrab es de planta octogonal, cerrado por una majestuosa cúpula en forma de venera.

La última gran ampliación la lleva a cabo el visir Almanzor a finales del siglo x. La inminente caída del califato se vislumbra en la pobreza de materiales empleados en esta zona. Ante la imposibilidad de realizar un aumento hacia el sur, debido a la próxima ubicación del río Guadalquivir, Almanzor opta por añadir ocho naves más en dirección este.

HOLA

 

 

Actividades Complementarias y Extraescolares

Martes, 01 Noviembre 2011

En esta sección iremos colgando información relevante sobre las próximas actividades complementarias y escolares del centro.

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